El presidente francés, Emmanuel Macron, recibe como una "gran noticia" la decisión de Estados Unidos de donar 500 millones de dosis de vacunas COVID-19 a los países más pobres.

Jóvenes han arrojado ladrillos, fuegos artificiales y bombas de gasolina a la policía y han incendiado coches secuestrados durante una semana de violencia en las calles de Irlanda del Norte.