China ofrece suministrar a la COI vacunas para los participantes de Tokio y Beijing

El equipo olímpico de China suministrará vacunas COVID-19 a cualquier atleta que asista a los aplazados Juegos Olímpicos de Tokio y a los Juegos de Invierno de Beijing 2022, anunció el jueves el Comité Olímpico Internacional (COI).

El Wall Street Journal informó que los funcionarios del COI anunciaron la asociación en una reunión el jueves, donde señalaron que los competidores de los Juegos Paralímpicos también tendrán acceso a las vacunas.

"Estamos agradecidos por esta oferta que está en el verdadero espíritu olímpico de solidaridad", dijo el presidente del COI, Thomas Bach, según el Journal. "Con este espíritu, el COI pagará estas dosis adicionales de vacunas no solo para los equipos olímpicos, sino también para los paralímpicos".

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La orientación adicional del COI sobre la decisión indicó que cualquier país que desee utilizar las vacunas de China tendría acceso a través de la asociación del COI o mediante asociaciones directas entre sus respectivos gobiernos y Beijing.

El gobierno de Japón todavía planea avanzar con los Juegos Olímpicos de Tokio pospuestos a finales de este año, pero está debatiendo si los espectadores extranjeros estarán prohibidos por primera vez en la historia.

La noticia se produce cuando EE. UU. Ha tratado de responder a la llamada "diplomacia de las vacunas" de China, que se refiere a los esfuerzos de Beijing para forjar vínculos diplomáticos más fuertes con países y organizaciones de todo el mundo a través de la venta y el suministro de sus vacunas COVID-19.

China tiene varias vacunas de producción nacional en el mercado y ha firmado acuerdos con docenas de países para proporcionar suministros de las inyecciones. Por el contrario, Estados Unidos ha buscado en gran medida lograr la vacunación completa de su propia población, al tiempo que vuelve a ingresar al programa de distribución de vacunas COVAX dirigido por la Organización Mundial de la Salud a principios de este año.

El brote de COVID-19 en China se ha mantenido en gran parte bajo control desde el año pasado, aunque los casos han seguido llegando a un ritmo lento.